Inicio > Ruleta aleatoria de nombres
Psicología detrás del uso de una ruleta giratoria
Actualizado: 15 de enero de 2026
- Las ruletas aprovechan la imprevisibilidad y el movimiento visible, lo que puede captar la atención de forma más eficaz que la selección estática dirigida por el docente.
- La anticipación que genera la animación de giro refleja mecánicas de juego sencillas que, según la investigación, pueden aumentar el compromiso a corto plazo en actividades de aprendizaje (Hamari et al., 2014).
- Dado que los estudiantes no saben quién o qué será seleccionado a continuación, la ruleta introduce un patrón de resultados variables que puede hacer que las tareas rutinarias del aula resulten más estimulantes.
- Los estudios sobre gamificación sugieren que las recompensas variables pueden aumentar la motivación y la persistencia cuando se utilizan de forma moderada y con un propósito claro en contextos educativos (Deterding et al., 2011).
- El uso de una ruleta externaliza la toma de decisiones, trasladando la elección del docente a un proceso visible y neutral.
- Los estudiantes suelen percibir este método como más justo y menos personal, lo que puede reducir la resistencia o la actitud defensiva cuando se les pide participar.
- Cuando la selección parece imparcial, es más probable que los estudiantes acepten los resultados sin discusión, lo que favorece un clima de aula más positivo.
- La percepción de justicia en los procedimientos del aula se ha relacionado con un mayor nivel de confianza y cooperación entre los estudiantes (Gasser et al., 2018).
- Las ruletas pueden apoyar las necesidades psicológicas de autonomía al presentar la participación como parte de un sistema compartido y no como un juicio personal.
- La teoría de la autodeterminación sugiere que los entornos que fomentan la autonomía y la competencia tienen más probabilidades de promover la motivación intrínseca (Deci & Ryan, 2000).
- Al percibirse la selección como aleatoria, los estudiantes pueden experimentar menos ansiedad al ser llamados, especialmente en actividades de bajo riesgo.
- Esta reducción de la presión percibida puede fomentar una participación más amplia, incluyendo a estudiantes más callados o inseguros.
- Cuando se utiliza de forma constante, la ruleta se convierte en parte de una rutina predecible del aula, ayudando a los estudiantes a comprender las expectativas de participación.
- Una estructura clara combinada con elementos lúdicos puede favorecer un compromiso concentrado, una condición a menudo asociada con experiencias de aprendizaje tipo “flow” (Csikszentmihalyi, 1990).
- La investigación indica que las herramientas gamificadas son más eficaces cuando se combinan con objetivos claros, retroalimentación y un propósito pedagógico, y no solo con la novedad (Hamari et al., 2014).
- Utilizada de forma reflexiva, una ruleta puede transformar momentos rutinarios de selección en interacciones atractivas y de baja presión que siguen apoyando los resultados de aprendizaje.
Referencias
- Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The Psychology of Optimal Experience. Harper & Row.
- Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). Intrinsic and extrinsic motivations: Classic definitions and new directions. Contemporary Educational Psychology.
- Deterding, S., Dixon, D., Khaled, R., & Nacke, L. (2011). From game design elements to gamefulness. Proceedings of the 15th International Academic MindTrek Conference.
- Hamari, J., Koivisto, J., & Sarsa, H. (2014). Does gamification work? A literature review of empirical studies. Proceedings of the 47th Hawaii International Conference on System Sciences.
- Gasser, L., Grütter, J., Buholzer, A., & Wettstein, A. (2018). Fairness in the classroom. Educational Psychology.
ES
English
